A diferencia de la tragedia de 2018, las autoridades actuaron con anticipación ante el incremento de actividad del volcán de Fuego, gracias a las mejoras tecnológicas del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH).
El organismo cuenta ahora con un sistema de monitoreo multiparamétrico que incluye cuatro sensores infrarrojos, cuatro cámaras web e imágenes satelitales.
Esta capacidad permitió a la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) declarar alerta roja en los departamentos de Chimaltenango, Sacatepéquez y Escuintla, al determinarse que el volcán se encontraba hasta ayer en una fase “crítica y explosiva”.
Los avances tecnológicos en materia científica del Insivumeh permiten pronosticar que este comportamiento se mantendría durante las próximas horas, sin embargo hasta este momento la actividad eruptiva a mermado, esperando que pronto pueda volver a su estado normal.
Tanto la Conred como el Insivumeh continúan con las labores de monitoreo constante, respaldados con las alertas tempranas generadas que dan paso a ejecutar acciones preventivas que hoy mantienen a salvo a las familias que viven en las cercanías del volcán.




