En el primer semestre de 2025, las fuerzas de seguridad de Guatemala decomisaron 1,812 armas de fuego, la cifra más alta para ese periodo desde 2020, según el Ministerio de Gobernación. Este aumento se atribuye al rediseño del servicio policial, que ha reforzado la seguridad en zonas de alta criminalidad y centros penitenciarios.









