La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó ayer que Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Manuel López Obrador (2018-2024), haya estado en la mira de las autoridades por contrabando de combustibles, y exigió a Estados Unidos presentar pruebas si pretende vincular la revocación de su visa con algún delito.
Sheinbaum definió su postura, a raíz de que la dirigencia del opositor Partido Acción Nacional (PAN) exigió investigar a López Beltrán por presuntos nexos con redes de contrabando de combustible, tras conocerse la revocación de su visa estadounidense.
La gobernante sostuvo que la retirada de una visa es una decisión de Washington, pero advirtió que cualquier señalamiento penal debe estar sustentado en evidencias.
Sheinbaum consideró que la decisión estadounidense tiene motivaciones políticas, y acusó a sectores del Gobierno de Estados Unidos de utilizar este tipo de medidas contra el proyecto político que representa.
Oposición oportunista
La presidenta afirmó además que Estados Unidos “siempre busca que México se convierta en un tema para su elección”, en referencia a los comicios de noviembre en ese país, aunque descartó que la controversia implique una ruptura en las relaciones bilaterales.




