Líderes de 22 países e instituciones pidieron ayer que la inteligencia artificial (IA) sea supervisada por humanos y que los Estados miembros de la ONU establezcan normas comunes para esta tecnología.
Entre los firmantes del documento, publicado en el marco de la Semana de Alto Nivel de la ONU, se encuentran el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente de Finlandia, Alexander Stubb.
También figuran en la carta representantes políticos de Noruega, Australia, Irlanda, Baréin, Dinamarca, Estonia, Alemania, Islandia, Kazajistán, Kenia, Letonia, Moldavia, Países Bajos, Singapur, Sudáfrica, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.
Aunque los firmantes reconocen que la IA tiene el potencial “de mejorar nuestras vidas, impulsar el avance científico y fortalecer nuestras economías”, subrayan que su rápido desarrollo “plantea graves riesgos para la seguridad y la protección si no se gestiona adecuadamente”.
Intromisiones ilícitas
La misiva cita episodios en los que sistemas de IA avanzados burlan las medidas de seguridad de otras compañías y entidades y obtienen acceso no autorizado a sistemas del mundo real.




