Ayer entró en vigencia el Decreto 22-2026 del Congreso de la República, Ley de Exención Tributaria Temporal de Emergencia al Consumidor de Combustibles, la cual dispensa el pago de los impuestos a la distribución de petróleo y derivados (IDP) y al valor agregado (IVA) de las gasolinas superior y regular, así como diésel.
La medida fiscal, que será aplicable hasta el 31 de diciembre próximo, representa un ahorro estimado de hasta Q9.41 en la superior, Q9.10 en la regular y Q6.34 en diésel. Este beneficio va 100 % de forma directa al precio final en la gasolinera.
La Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) hizo oficiales los ajustes técnicos, normativos y de fiscalización para operativizar la normativa, por lo cual adaptó la plataforma del sistema de Factura Electrónica en Línea (FEL), así como las declaraciones aduaneras e incisos arancelarios en todo el país. Al efectuar la compra en las estaciones de servicio, los compradores observarán que los rubros de IVA e IDP aparecerán consignados en valor cero en estos documentos contables.
Para garantizar el cumplimiento y la transparencia de la disposición, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) habilitó desde el 30 de septiembre, en su sitio web, la plataforma digital para que los expendedores ingresen el reporte diario de los precios de venta de los carburantes.
El MEM dará seguimiento continuo a dichos registros, mientras que la Dirección de Atención y Asistencia al Consumidor (Diaco) y la SAT harán labores de supervisión e inspección, bajo apercibimiento de aplicar el régimen sancionatorio correspondiente a quienes incumplan con el reporte de precios o con el traslado íntegro de la rebaja.
Opiniones
Reporteros del Diario de Centro América realizaron un sondeo en 10 expendios ubicados en las calzadas Roosevelt y San Juan, así como en la carretera Interamericana, bulevar Los Próceres, Mixco, El Naranjo y El Castaño.
Al consultar a los conductores, la mayoría percibió una rebaja al llenar sus tanques o realizar sus consumos habituales.
El piloto de un picop reportó un beneficio modesto pero útil: “Se sintió el cambio. En el diésel fueron unos Q50 de diferencia. La rebaja en el diésel no es tanto como en las gasolinas, pero sí ha sido un apoyo” (lea: Opinión de compradores).




