La movilización de los estudiantes en Francia, apoyada por sindicatos de docentes en reclamo de mejoras en la educación, recuperó intensidad este martes, en la quinta jornada de manifestaciones masivas y huelgas, que era clave para probar la resistencia del movimiento.
Aunque a la vista de las tendencias en los últimos días -con un menor número de bloqueos en los institutos y con las vacaciones escolares de Todos los Santos a la vista (a partir del viernes)- hacían prever una menor participación, la cifra global de inconformes en todo el país más que duplicó a la de la convocatoria precedente, el jueves pasado.
En concreto, unas 162 mil personas tomaron las calles en toda la nación, según cifras del Ministerio de Interior.




