La bolsa de São Paulo frenó la sangría desatada por la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, aunque terminó la jornada con un descenso del 0.51 %, en una sesión de cautela tras el desplome de la víspera.
El índice de referencia del parqué, el Ibovespa, cerró en los 175 mil 710 puntos básicos una sesión muy inestable, en la que incluso logró consolidar algunas tímidas ganancias, poniendo fin a la ola de ventas que el lunes obligó a frenar las negociaciones por 30 minutos cerca de la apertura debido a una caída superior al 16 %.
Entre lunes y martes, el Ibovespa acumula una pérdida de poco más de 29 mil enteros respecto del viernes, la última sesión antes de las votaciones del domingo.
El cambio de tendencia en el corro paulista estuvo respaldado por las declaraciones del ministro de Hacienda, Dario Durigan, quien salió al paso antes de la campana de apertura para ratificar el “compromiso con la estabilidad fiscal” de cara al cuarto mandato de Lula, que se iniciará el 5 de enero de 2027.




