El Parlamento de Honduras aprobó un paquete de reformas penales que endurecen las sanciones contra las pandillas y otras estructuras criminales, con penas de entre 30 y 40 años de prisión para sus integrantes y hasta cadena perpetua para sus líderes.
Las principales pandillas que operan en Honduras son la Mara Salvatrucha (MS-13) y la Barrio 18, presentes en el país desde hace más de tres décadas y con unos 40 mil integrantes.
Según las autoridades, las pandillas están vinculadas a la extorsión, el narcotráfico y a la mayoría de los asesinatos que, según las cifras oficiales, sumaron unos 2 mil 629 en el 2025.
Las reformas antiterroristas fueron aprobadas por 118 de los 128 diputados del Parlamento, y contempla modificaciones al Código Penal y el Código Procesal Penal.




