Tras 52 años de reposar en suelo francés, las cenizas del ilustre Nobel de Literatura 1967, Miguel Ángel Asturias, están en cuenta regresiva para regresar a su patria. En conversación emotiva y cercana con el Diario de Centro América, su hijo menor, Miguel Ángel Asturias Amado, compartió detalles de los últimos preparativos en París, a donde el laureado llegó a cautivar con su obra, sobre la logística de la repatriación, el recorrido ceremonial en Guatemala y el valor sentimental de que el escritor de El señor Presidente descanse finalmente rodeado de la tierra que inspiró su vasta obra.
¿Cuáles son los últimos detalles previos al arribo del escritor?
Un agradecimiento especial al Diario de Centro América por toda la cobertura que brindan al traslado de la urna cineraria de mi padre. Estamos viviendo días de mucha prisa porque estamos en la recta final de esta gestión.
En cuanto al itinerario, mi esposa y yo viajamos a París el 1 de noviembre para participar en los actos de despedida organizados en Francia.
¿Qué honores se han programado en la capital francesa?
El histórico cementerio de Père-Lachaise albergará un homenaje de despedida. Este espacio, concedido por el Gobierno francés a Miguel Ángel Asturias y a sus allegados, se preservará sin modificaciones para mantener la réplica de la Estela Maya y su placa conmemorativa. En el marco de la ceremonia, develaremos un nuevo distintivo de gratitud hacia el pueblo y las autoridades galas por cobijar a mi padre a lo largo de 52 años, dejando testimonio oficial de su llegada al territorio nacional.
A este homenaje se sumará la Alcaldía de París con un evento institucional de despedida, al ser Père-Lachaise un espacio bajo su administración; un gesto que nos conmueve profundamente.




