El aeródromo de Quetzaltenango avanza hacia una nueva etapa de desarrollo, con la meta de recibir vuelos internacionales en marzo de 2029. Para lograrlo, se busca fortalecer su infraestructura, ampliar los servicios aeroportuarios y cumplir con los requisitos técnicos y operativos necesarios para atender a más pasajeros y obtener la certificación correspondiente.
Como parte de la preparación, la pista y la plataforma se mantienen en buen estado, al igual que el sistema de ayudas visuales eléctricas y los drenajes pluviales. Entre los proyectos prioritarios figuran la construcción del edificio para el Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI), de la torre de control y la ampliación de la terminal aérea. También se contempla fortalecer el equipamiento, incorporar personal especializado, desarrollar capacitaciones y elaborar los manuales operativos requeridos.
Entre enero y septiembre de 2026, la terminal registró 3,262 operaciones aéreas y recibió a 10,081 pasajeros. Actualmente atiende aeronaves tipo Cessna y Twin Otter, y dispone de cuatro estaciones para aeronaves de ala fija, cuatro helipuertos normales y uno de emergencia. Estos datos constituyen una base para su desarrollo operativo hacia la categoría de aeropuerto internacional.
“Al ver los datos estadísticos, constatamos la importancia de invertir en la aviación nacional. Quetzaltenango es la segunda ciudad más importante del país. Derivado de esto, es fundamental que cuente con un aeródromo equipado y que pueda ser elevado a categoría de aeropuerto, para poder brindar un excelente servicio a los pasajeros que nos visitan por turismo, estudio o por temas de negocio”, destacó Lisbeth López, administradora de la terminal aérea. Para avanzar, se prevé completar los expedientes de los proyectos de infraestructura que serán presentados ante la Segeplan durante la primera quincena de noviembre.




