El jefe del Ministerio de Finanzas Públicas (Minfín), Jonathan Menkos, explicó en su columna de opinión que el diésel mueve la economía de los hogares al transportar los alimentos, insumos de la producción y a la gente en los buses, y por eso su encarecimiento eleva la canasta básica mucho más que una subida equivalente en las gasolinas. Por ello, abaratar este carburante permite mantener el precio de la comida y el pasaje, indicó.
El titular del Ministerio de Energía y Minas (MEM), Erwin Barrios, expresó, en relación con la iniciativa de ley de apoyo temporal de emergencia para los consumidores de diésel y gasolina regular, que propone subsidiar con Q12 el diésel. Esta tiene como objetivo resguardar los costos de los productos de consumo diario, dado que el transporte que mueve estos bienes utiliza este combustible.
Según estadísticas de la Supe-rintendencia de Administración Tributaria (SAT), a junio de 2026, en el país están activos alrededor de 273 mil 104 camiones, cabezales y transporte de carga, así como 129 mil 389 autobuses, buses o microbuses.
La entidad tributaria destaca que, de los 6.7 millones de automotores que componen el parque vehicular, 709 mil 283 utilizan diésel. Asimismo, este carburante es el que más se consume en el territorio, con 17.34 millones de barriles en 2025 (vea gráfica: Los más utilizados).
El presidente de la República, Bernardo Arévalo, enfatizó que este es el combustible que tiene más impacto en la economía: “Tres veces más que la gasolina”, debido a que es el motor principal para el transporte que lleva granos, verduras y frutas desde el campo hasta los mercados.
Por ello, el incremento del precio de este combustible puede repercutir en el costo final de los bienes y servicios, que termina por afectar a los consumidores.



