El director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Gilbert Houngbo, de Togo, tiene la convicción de que esta organización (que como la mayoría de agencias de Naciones Unidas enfrenta dificultades económicas) requiere de continuidad para garantizar su estabilidad y que las reformas en las que está inmersa lleguen a buen puerto.
Houngbo (65 años) empezó su vida profesional trabajando en una multinacional en Canadá, pero luego llegó a Naciones Unidas.




