El 11 de septiembre de 2001, hace 25 años, el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, visitaba una escuela primaria de Florida cuando fue informado, en una imagen que pasó a la posteridad, de que el país estaba bajo ataque en lo que se convertiría en el peor atentado terrorista de su historia.
Esa mañana, Bush se encontraba en la escuela Emma E. Booker, en Sarasota, como parte de una gira para promover la política educativa de su Administración. Ya sabía que un avión había impactado contra una de las Torres Gemelas de Nueva York, aunque pensaba que se trataba de un accidente.
A las 9.05 horas, sentado frente a un grupo de alumnos de segundo grado, escuchaba cómo los niños comenzaban a leer en voz alta el cuento infantil ‘The Pet Goat’ (‘La cabra mascota’) cuando su jefe de gabinete, Andrew Card, se acercó y le susurró al oído: “Un segundo avión impactó la segunda torre. Estados Unidos está bajo ataque”.
Con el rostro visiblemente serio, Bush permaneció sentado durante unos siete minutos mientras los niños terminaban la lectura, antes de abandonar el aula para reunirse con sus asesores.




