El papa León XIV afirmó este jueves que “sustraerse a la cultura de la fuerza y abatir los muros que separan a los seres humanos entre sí” implica liberar a la familia o a la sociedad en la que se vive “de sus fantasmas, de enemigos inventados por miedo e ignorancia”.
El papa viajó este jueves a Asís, en el centro de Italia, para participar en el evento internacional juvenil ‘Go! Franciscan Youth Meeting’, que se celebra en ciudad de San Francisco, uno de los actos organizados en ocasión de los 800 años de su muerte.
En la homilía de la misa que ofició en la Basílica de Santa María degli Angeli, el papa pidió construir “un mundo de hermanos y hermanas para querer y servir, no para explotar y dominar. No un mundo para defender, sino para abrazar”, sobre todo ante el peligro que se cierne en cada época “de construir un mundo inhumano y más injusto”.
“Y bien, queridos jóvenes, hoy Europa y el mundo entero buscan en ustedes nuevos santos: ¡tengan la audacia de creer en la palabra del Evangelio, sean muy humanos con la libertad de Jesucristo, abracen la hermana pobreza!”, dijo el papa a los jóvenes.
Hijos de Dios
Les animó también a acudir “a los lugares marginales, donde la injusticia y la prepotencia de unos pocos niegan la dignidad y los sueños de muchos, de demasiados hijos e hijas de Dios”.




