El papa realizó ayer sus actividades diarias de forma independiente y ha completado una sesión de fisioterapia con ejercicios de “motricidad completa”, en su segunda jornada de convalescencia, según confirmó El Vaticano.
El pontífice reanudó gran parte de su actividad laboral desde el hospital, donde permanece ingresado.
Ayer recibió la visita del número dos de la Secretaría de Estado vaticana, el arzobispo Paolo Rudelli.
Además, León XIV volvió a concelebrar misa ayer por la mañana, como ya hizo el miércoles, en una sala habilitada en la décima planta del centro asistencial.
La curia no se detiene
El espacio ha sido acondicionado para esas celebraciones religiosas porque tanto la capilla del policlínico como el apartamento que habitualmente se destina a los pontífices durante sus ingresos hospitalarios se encuentran en obras de reestructuración.
El papa, de nacionalidad estadounidense y peruana, está acompañado estos días en el hospital por sus dos secretarios, según fuentes vaticanas. Durante la hospitalización de un pontífice no existe la figura de un sustituto, pero las normas vaticanas permiten que la Curia Romana siga funcionando.




