El sistema de señalización LZB (Linien Zug Beeinflussung) es una de las tecnologías de protección automática presentes en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, donde este miércoles se produjo la colisión entre dos trenes en el punto kilométrico 118, entre las localidades de Mora, Orgaz y Urda (Toledo). Según el ministro de Transportes, Óscar Puente, el sistema falló sobre las 8.30 horas, lo que provocó la detención de varios convoyes y el paso al control manual.
El LZB supervisa de forma continua la velocidad de los trenes y transmite las indicaciones de circulación a la cabina del maquinista, con el objetivo de impedir que dos ferrocarriles coincidan en el mismo punto mediante el frenado automático, de acuerdo con la Declaración sobre la red de Adif. Cuando este sistema automatizado falla, el control pasa a ser manual.
Tras el fallo, el centro de control de Atocha ordenó reanudar la marcha. Un tren de Iryo permaneció detenido en la vía y un AVE que circulaba detrás reanudó su recorrido, colisionando con él a una velocidad estimada de unos 205 kilómetros por hora, según Puente.
La línea Madrid-Sevilla, inaugurada en 1992, se encuentra en proceso de “rejuvenecimiento” y el LZB está siendo sustituido por el sistema europeo ERTMS, más avanzado y basado en comunicación por radio. La infraestructura también cuenta con otros sistemas como el ASFA, el Bloqueo de Control Automático (BCA) y el GSM-R. La investigación deberá reconstruir la secuencia completa de los hechos para determinar si se aplicaron correctamente los procedimientos y si hubo fallos técnicos o humanos.




