El eurodiputado socialdemócrata Raphaël Glucksmann, de 46 años, anunció ayer su intención de ser candidato en las elecciones presidenciales francesas que tendrán lugar en abril-mayo de 2027, pasando por unas primarias que eventualmente organice el Partido Socialista (PS).
Glucksmann, fundador del micropartido asociado al PS Place Publique, es la segunda figura de peso del arco progresista a presentar su candidatura, tras la de Jean-Luc Mélenchon, quien lidera los sondeos entre los aspirantes de la izquierda francesa.
Ambos encarnan la actual fractura en el progresismo ante la ultraderecha de Marine Le Pen, más pujante que nunca en las encuestas.
Glucksmann insistió en que no establecerá un acuerdo con Mélenchon, pero sí tendió la mano a Los Ecologistas y los comunistas.
El actual eurodiputado tuvo su trampolín en las europeas de 2024, en las que obtuvo casi un 14 % de los votos, un porcentaje muy celebrado entonces por los progresistas moderados.
El anuncio de Glucksmann tendrá con toda probabilidad consecuencias en la vida cotidiana de muchos telespectadores franceses.




