El expresidente salvadoreño Elías Antonio Saca (2004-2009), condenado en 2018 por la malversación y lavado de más de 300 millones de dólares, anunció este jueves su liberación a un juzgado de San Salvador tras cumplir una condena de 10 años de cárcel.
Saca, acompañado por su abogado Mario Machado, acudió a la sede de los tribunales en la capital luego de solicitar su libertad este miércoles.
“Dándole gracias a Dios porque ya estamos en libertad”, dijo escuetamente Saca a la prensa tras cumplir con la diligencia, a la que también acudió su ex secretario privado, Elmer Charlaix, condenado en el mismo proceso a 10 años de cárcel.
El expresidente, que gozaba de gran popularidad cuando cumplió su mandato, fue el primer ex jefe de Estado tras el retorno de la democracia en El Salvador condenado por corrupción, aunque pronto le seguiría el difunto Mauricio Funes (2009-2014).
Si bien Saca, que gobernó el país centroamericano bajo la bandera de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha), fue condenado en septiembre de 2018, de la pena fueron descontados dos años por el tiempo que pasó en prisión mientras se desarrollaban las diferentes etapas del proceso, que comenzó con su detención en 2016.
El exmandatario, para evitar penas mayores, pactó con la Fiscalía General de la República (FGR) los diez años a cambio de confesar ante tres jueces los cargos imputados.
Saca relató durante el juicio que para respaldar el desvío de los fondos emitió un reglamento que le daba la facultad de catalogar como secreto de Estado la información relacionada con los movimientos de dinero.




