Wilber Garcés, el migrante venezolano a quien un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés) disparó hace más de una semana en Austin (Texas), pasará a detención penal sin fianza, según informaron este miércoles sus abogados.
Garcés, de 28 años, tuvo hoy una audiencia inicial, un día después de que el Gobierno presentara un cargo en su contra por presunta agresión a un agente federal y resistencia al arresto. Durante la vista judicial, el juez aceptó la petición del Gobierno de mantenerlo detenido sin fianza.
En una rueda de prensa tras la audiencia, la abogada defensora Kate Lincoln-Goldfinch señaló que la acusación contra Garcés forma parte de un patrón por parte del Gobierno para tomar “represalias” contra “las personas que cuestionan las acciones de los agentes federales”.
Lincoln-Goldfinch y Danny Woodward, otro de los letrados que representa a Garcés, insistieron en su exigencia al Gobierno para que provea la atención médica “necesaria” al migrante, al que -aseguran – aún no se le ha retirado la bala que el agente disparó en su espalda.




