El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, culpó ayer al descontento por la impopular guerra que el presidente Donald Trump lanzó contra Irán como la principal causa de la estrepitosa derrota republicana en las elecciones legislativas, donde los demócratas recuperaron el control del Congreso.
El “número dos” de Trump, entre los pocos políticos de la esfera del mandatario que no compartió su entusiasmo por el conflicto, advirtió que aunque sus colegas de partido quieran “defender que valió la pena perder el Senado” durante los próximos seis años, “todo el mundo” sabe el motivo del fracaso en las urnas.




