La entrega un 24 de agosto de 1966 del Premio Internacional Lenin de la Paz al célebre escritor, periodista, abogado y diplomático guatemalteco Miguel Ángel Asturias Rosales fue un acontecimiento histórico que transformó para siempre la proyección de la cultura centroamericana ante los ojos del mundo (Lea la historia de este premio en el enlace de abajo). Y de paso, meses después, dio paso a que le fuera conferido por la Academia Sueca el Premio Nobel de Literatura.
La Academia reconoció formalmente sus “logros literarios vivos, fuertemente arraigados en los rasgos nacionales y las tradiciones de los pueblos indígenas de América Latina”.
Con este triunfo, Asturias se inmortalizó como el primer novelista de origen centroamericano y el segundo autor de la región en recibir el prestigioso galardón (Gabriela Mistral, Chile, 1945).
Nacido en la Ciudad de Guatemala en 1899, Asturias desarrolló una voz literaria única que entrelazó las corrientes de vanguardia aprendidas en Europa —como el surrealismo— con la cosmovisión, mitología y problemáticas sociales de los pueblos originarios de su patria.




