El volcán de Fuego inició con un ciclo más explosivo, el cual es sostenido; por tal motivo, seguirá la caída de ceniza y explosiones por hasta 72 horas, informó Edwin Rojas, director del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh).
Rojas refirió que el coloso presenta una etapa crítica explosiva, la cual podría durar, según las previsiones, al menos dos días más, de acuerdo con lo que se ha podido determinar basados en el análisis de diferentes elementos.
Explicó que se detectó el inicio de la actividad desde el lunes y el comportamiento de las pulsaciones del pico se ha incrementado al comparar lo registrado por los equipos especializados con anterioridad. “Esto quiere decir que el volcán inició con una fase explosiva”, dijo.
Período delicado
En cuanto a las características monitoreadas del volcán, señaló que en este momento se encuentra en una de las fases explosivas más críticas, con flujos piroclásticos que han alcanzado una gran extensión en longitud. “Estos se pueden llamar ríos de lodo con piedras calientes, que han llegado incluso hasta siete kilómetros hacia abajo del cono del volcán”, indicó.
Asimismo se observa la emisión de gases, que son normales en el período explosivo y que seguirán con esta naturaleza. Además, se escucha el tremor acústico, como un sonido de locomotora característico y que tipifica la actividad explosiva del volcán.
Rojas detalló que las barrancas más afectadas son cinco: Seca, Taniluyá, Ceniza, Las Lajas y Honda. En las otras dos, Trinidad y El Jute, también se observan flujos piroclásticos, aunque a menor escala.
Dispersión
El experto del Insivumeh indicó que continúa la emisión de ceniza, la cual se desplaza en dirección al oeste-suroeste, llegando principalmente a Chimaltenango y otros departamentos. Mencionó que también en áreas de Sololá, Quetzaltenango, Suchitepéquez, Retalhuleu y San Marcos se ha tenido la presencia de ceniza, incluso hasta distancias de 120 km de longitud y alturas que superan los 5 mil metros sobre el nivel del mar (vea: Así se produce una erupción).




