Modelos de inteligencia artificial (IA) de la empresa tecnológica OpenAI extrajeron datos de 55 agencias gubernamentales, organismos y empresas (principalmente estadounidenses) y trataron de ocultar su rastro, según un informe al que accedió el diario británico Financial Times (FT).
El documento, elaborado por la compañía de informática forense Asymmetric Security, afirma que OpenAI utilizaba tácticas novedosas para ingresar a las páginas web, como “borrar los registros o hacerlos inaccesibles”, a fin de reducir la capacidad de los auditores externos de examinar sus acciones.
Entre ellas se incluyen la creación de buzones de correo electrónico temporales y cuentas privadas a través del servicio Urlquery, una herramienta teóricamente utilizada para escanear sitios web en busca de contenido malicioso, con el objetivo de descargar datos.
Según los investigadores, estas acciones ocultas impidieron a los auditores rastrear el tipo de datos que los bots extraían.




